Ciclo de luz en el cultivo indoor

In Precultivo by Emanuel Lores2 Comments

El Cannabis como la mayoría de las plantas necesitan luz para crecer. Esto quiere decir que tienen ciclos de luz y de oscuridad que varían su estado de crecimiento.

En un ambiente natural las plantas cambian con la estación: en el verano tendrán más horas de luz y en el otoño estas se reducen a medida se acerca el invierno.

Al cultivar marihuana en un ambiente cerrado hay que tener en cuenta estas dos fases. Además, el cannabis pasa en estos periodos por dos estados físicos: etapa vegetativa y etapa floración.

Ciclo de luz en etapa vegetativa

Al cultivar en interior, el ciclo vegetativo de la planta de marihuana se enfocará mayormente en establecer un sistema de raíces fuertes, crear tallos gruesos y follaje abundante. Las hojas también crecen.

Sus primeras hojas son pequeñas con sólo 3 puntas pero al ir creciendo la planta estas también lo hacen hasta llegar a medir 4 pulgadas (10 cm) de diámetro con hasta 7 ó 9 puntas.

Es importante tener en cuenta que las hojas serán el motor para el crecimiento de la planta, al convertir la luz en azúcares, parte del alimento del cannabis. Para poder activar esta reacción química es necesaria una gran cantidad de luz en las frecuencias correctas.

Adicional a la fotosíntesis, la luz azul es crítica para el fototropismo. Este es el proceso químico que le dice a la planta dónde está su fuente de luz y la mantiene enfocada hacia él cuando el cultivo es en el exterior.

Aunque tus luces sean estacionarias, tus plantas necesitarán en la fase vegetativa suficiente luz de espectro azul para una correcta orientación y crecimiento. Sin esta, crecerán con tallos alargados y débiles ya que buscarán una fuente de iluminación y al no encontrar suficiente luz se estirara para estar lo más cerca posible.

Veamos que opciones tenemos al cultivar indoor.

Focos de luz para la etapa vegetativa

Las luces de Alta Presión de Sodio (APS) no tienen suficiente espectro azul para el fototropismo, estas apenas tienen un rango de 3-4% de su energía, y como mínimo es necesario un rango de 12%.

Por esta razón los cultivadores más experimentados prefieren las luces de Halogenuros Metálicos (HM) que tienen un alto espectro azulado para el ciclo de vegetación, o las luces LED para cultivo que sirven para ambos ciclos.

Para mantener un horario uniforme, es imprescindible tener las luces conectadas a un temporizador o “timer”. De esta forma las horas de luz y las de oscuridad empezarán siempre al mismo momento.

En el ciclo de vegetación, las plantas requieren de al menos 14 horas de luz continua para emular los largos días de fin de primavera y verano. Los extensos ciclos de luz no dañarán tus plantas, ya que en este estado no tienen necesidad de “dormir”; por esta razón muchos cultivadores optan por mantenerlas con ciclos de 24 horas de luz.

Otros piensan que el cannabis requiere ciertas horas de inactividad, lo que evita que el cultivo se estrese, y por eso mantienen un ciclo de 18/6: 18 horas de luz por 6 de oscuridad. De esta forma también ahorrarás electricidad y bajará la temperatura, lo que a su vez atrasará paulatinamente el crecimiento.

Las plántulas no requieren de mucha luz, y hasta podrían morir o quemarse fácilmente por el exceso de ésta o del calor. Una buena opción es usar focos fosforescentes de espectro azul para las primeras semanas, (esto también se aplica si estás interesado en clonación). Con el pasar del tiempo, cuando la planta se vuelve más grande y resistente, se puede poner más luz.

Ciclo de luz en estado de floración

Aquel momento en que las plantas de cannabis entran en su floración es gatillado estrictamente por el fotoperiodo. El color o espectro de tus luces o la cantidad de radiación no tendrá ningún efecto en la transición.

Solamente acortar el ciclo de luz a 12/12 activará el estado de floración.

Tomará de 10 a 15 días desde el momento en que se haga el cambio de fotoperiodo para que las plantas muestran su sexo. Cuando esto pase podrás separar a los machos de las hembras para prevenir polinización (en caso de que no cultives semillas feminizadas).

Lee más sobre el sexuado del cannabis aquí.

Durante este tiempo tu cultivo seguirá creciendo, normalmente se estirara 2 ó 3 veces más de lo que creció en estado vegetativo. Mientras las plantas de marihuana pueden crecer en estado vegetativo casi por completo en espectro azul, para la floración es importante una buena dosis de espectro rojo con una pequeña cantidad de espectro azul.

Al entrar en floración las plantas crecen, por lo que necesitarán más luz.

Focos de luz para la etapa floración

Para saciar esta necesidad muchos cultivadores cambian las luces a Alta Presión de Sodio (APS) o se mantienen con el espectro completo de las LED para cultivo, ya que estas son las más eficientes y proveen la mayor cantidad de energía fotónica, esencial para la floración.

En este estado el fototropismo no es tan importante, las plantas seguirán creándolo con el pequeño espectro azul de las lámparas. No es que este último deba cambiar, sino que el cannabis necesita mucha luz para florecer correctamente.

Las lámparas de ASP son buenas pero producen una gran cantidad de calor, por el contrario las LED para cultivo tienen un alto nivel de espectro rojo y el mayor volumen de lúmenes por Watt, pero no producen tanto calor.

Las LED sería en mi opinión la mejor opción, aunque su alto precio en el mercado aún sigue siendo el gran impedimento para muchos cannabicultores.  

¿Es posible dar demasiada luz a tus plantas de marihuana?

Teóricamente la respuesta sería , pero en la práctica es poco común que pase si las plantas están puestas a la distancia correcta de la lámpara.

La saturación lumínica se evidencia en las hojas a través de manchas blancas.

Es más común que tus plantas sufran quemaduras a causa de intenso calor proveniente de las lámparas. Puede ser que la temperatura del invernadero sea la correcta, de todas formas concentra tu atención en el calor que haga bajo la lámpara, es decir cuánto recibe directamente tu marihuana.

Es imprescindible un termómetro: puedes adquirirlo desde precios muy bajos, todo depende de cuán eficiente lo quieras.

Un sistema de ventilación, y un buen riego podría ayudar a mejorar la absorción lumínica de tus plantas, además de controlar la temperatura. Fija una distancia entre las lámparas y la planta, en especial si trabajas con luces de Alta Presión de Sodio o Halogenuros Metálico. Estas tienen un desempeño óptimo en cultivos en interiores, pero hay que vigilar la temperatura que producen.

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